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Retos de la logística global y la cadena de suministro: estudios, tendencias y soluciones

Analizamos los grandes retos de la logística global, como las interrupciones del transporte marítimo, los fletes, los cambios en la política comercial, la visibilidad y la digitalización, con datos y soluciones prácticas.

ShipTrack – Publicado

Retos de la logística global y la cadena de suministro: estudios, tendencias y soluciones

Las cadenas de suministro globales conectan a fabricantes, proveedores, almacenes, empresas de transporte y clientes de distintos países. Cuando estas redes funcionan bien, las empresas pueden mover la mercancía con eficiencia y cumplir los plazos de entrega. Sin embargo, los cambios en la política comercial, las interrupciones del transporte, el aumento de los costes y los sistemas de información fragmentados hacen que la logística internacional sea cada vez más difícil de gestionar.

Estos retos afectan a algo más que los horarios de envío. Los retrasos pueden interrumpir la producción, aumentar los costes de inventario, complicar la atención al cliente y dificultar que las empresas cumplan sus compromisos.

Los estudios publicados por organismos internacionales ofrecen una visión útil de las presiones que sufre la logística global. UN Trade and Development (UNCTAD) ha destacado los efectos de las rutas marítimas interrumpidas, la volatilidad de los fletes y los cambios en los patrones comerciales. Por su parte, la Organización Mundial del Comercio (OMC) ha analizado cómo la incertidumbre en la política comercial y las tensiones geopolíticas afectan al comercio internacional.

Entender estas tendencias ayuda a las empresas a detectar sus puntos débiles y tomar decisiones más informadas sobre su cadena de suministro.

Principales conclusiones sobre la logística global

Varias tendencias importantes están marcando el transporte internacional y la gestión de la cadena de suministro:

  • Las interrupciones del transporte pueden encarecer los costes: los cambios de ruta pueden alargar los trayectos, aumentar el consumo de combustible y reducir la capacidad real disponible para transportar mercancía.

  • La incertidumbre en la política comercial complica la planificación: los cambios en los aranceles y en los requisitos de importación pueden afectar a las decisiones de compra, los costes de envío y los plazos de entrega.

  • La visibilidad de la cadena de suministro sigue siendo importante: las empresas necesitan información fiable sobre envíos, inventario y transporte para reaccionar con eficacia ante las interrupciones.

  • La resiliencia exige preparación: rutas alternativas, varias opciones de aprovisionamiento, documentación exacta y procedimientos de comunicación claros ayudan a reaccionar cuando se interrumpe la actividad normal.

Estos retos están interconectados. Una interrupción del transporte, por ejemplo, puede retrasar el inventario, encarecer los fletes y generar incertidumbre sobre cuándo estarán disponibles los productos.

1. Las interrupciones de las rutas marítimas aumentan los costes y los plazos de entrega

El transporte internacional depende de grandes rutas marítimas, puertos, aeropuertos y redes de carreteras. Cuando una ruta clave deja de ser segura o de estar disponible, los transportistas pueden tener que cambiar de ruta para llegar a su destino.

Aunque desviar los envíos permite que sigan avanzando, también puede aumentar las distancias, el consumo de combustible, los costes operativos y los plazos de entrega.

Lo que dicen los estudios

El informe Review of Maritime Transport 2025 de la UNCTAD analizó el impacto de las interrupciones en las rutas marítimas, incluida la crisis del mar Rojo.

Según la UNCTAD, desviar los buques por el cabo de Buena Esperanza aumentó las distancias de navegación y los costes operativos. Los cambios resultantes en los patrones de transporte contribuyeron a un aumento estimado del 6 % de las toneladas-milla del transporte marítimo mundial en 2024, ya que la carga recorrió distancias más largas.

Las toneladas-milla miden el movimiento de la carga combinando la cantidad transportada con la distancia recorrida. Por tanto, un aumento puede reflejar trayectos más largos y no un aumento equivalente del volumen de mercancía comercializada.

La diferencia es importante porque una cadena de suministro puede necesitar más capacidad de transporte aunque la cantidad de carga enviada no haya aumentado en la misma proporción.

La UNCTAD también indicó que se esperaba que el crecimiento del comercio marítimo se desacelerara hasta el 0,5 % en 2025, tras crecer un 2,2 % en 2024. Se trataba de una previsión publicada en septiembre de 2025, no de una medición definitiva de todo el año.

Cómo pueden reaccionar las empresas

Las empresas no pueden controlar los acontecimientos geopolíticos ni la disponibilidad de todas las rutas, pero sí pueden prepararse para posibles interrupciones.

Algunas medidas prácticas son:

  • Identificar rutas de transporte alternativas para los envíos críticos.

  • Revisar qué productos dependen de rutas marítimas vulnerables.

  • Prever márgenes de tiempo realistas para las entregas internacionales.

  • Mantener la comunicación con los socios de transporte.

  • Evaluar el coste y la viabilidad de otras modalidades de transporte.

  • Informar a los clientes cuando una interrupción importante afecte a las fechas de entrega previstas.

Las rutas alternativas no siempre son más baratas ni más rápidas. Conviene comparar los costes, la capacidad y los riesgos probables antes de cambiar la forma de transporte.

Idea clave: la resiliencia de la cadena de suministro depende en parte de saber qué rutas son esenciales para el negocio y de preparar alternativas antes de que se produzca una interrupción grave.

2. La volatilidad de los fletes complica los presupuestos

Los fletes pueden variar según el precio del combustible, la capacidad de transporte disponible, la demanda de carga, la congestión de los puertos, los acontecimientos geopolíticos y los cambios en la política comercial.

Cuando las tarifas fluctúan mucho, a las empresas les puede costar calcular el coste total de importar materiales o entregar productos a sus clientes.

Para las empresas con márgenes ajustados, los gastos de transporte imprevistos pueden afectar a la rentabilidad. Unos fletes más caros también pueden influir en las decisiones de inventario, en los precios de los productos y en la elección de proveedores.

Por qué fluctúan los fletes

El informe de la UNCTAD sobre transporte marítimo de 2025 describió la volatilidad de los fletes como un rasgo persistente del mercado del transporte marítimo y la relacionó con las tensiones geopolíticas, los cambios en la política comercial y los desequilibrios entre la oferta y la demanda de transporte.

Las interrupciones del transporte marítimo pueden afectar a ambos lados del mercado.

Por el lado de la demanda, las empresas pueden adelantar envíos para anticiparse a cambios arancelarios previstos u otras incertidumbres. Por el lado de la oferta, los trayectos más largos mantienen ocupados los buques durante más tiempo y reducen la capacidad disponible para otros envíos.

Estos factores pueden presionar al alza los fletes. Cuando la demanda se debilita o hay más capacidad de transporte disponible, las tarifas pueden moverse en sentido contrario.

Sin embargo, los mercados de fletes varían según la ruta, el tipo de carga, el modo de transporte y el tipo de contrato. Un cambio que afecta a una ruta no produce necesariamente el mismo resultado en todas partes.

Cómo pueden las empresas gestionar los costes de transporte

Las empresas pueden planificar mejor los costes si miran más allá del flete presupuestado.

Una evaluación más completa debería tener en cuenta los gastos de transporte, los recargos por combustible, los gastos de manipulación, los costes relacionados con la aduana, el seguro, el almacenaje y las consecuencias económicas de los retrasos.

Otras medidas útiles son:

Compara los presupuestos con atención. Confirma qué incluye cada presupuesto de transporte antes de comparar precios.

Revisa los contratos y los recargos. Averigua qué gastos pueden cambiar durante el periodo de envío y en qué condiciones.

Valora la consolidación de envíos. Agrupar envíos compatibles puede reducir el coste por unidad, aunque el efecto depende del volumen de carga, los plazos y los requisitos de manipulación.

Planifica el inventario de forma estratégica. En los productos críticos, conviene comparar el coste de tener más inventario con el coste potencial de los retrasos en el transporte o de la falta de existencias.

Vigila la situación de cada ruta. Los fletes y los riesgos de transporte deben evaluarse para las rutas que la empresa usa realmente.

Idea clave: gestionar los costes logísticos exige conocer el coste completo de mover la mercancía, no simplemente elegir el flete inicial más barato.

3. Los cambios en la política comercial añaden incertidumbre

Las empresas internacionales operan dentro de un marco de aranceles, normas aduaneras, acuerdos comerciales, restricciones a la importación y otras medidas públicas.

Cuando estos requisitos cambian, las empresas pueden tener que replantearse sus decisiones de aprovisionamiento, actualizar la documentación, revisar la clasificación de sus productos y ajustar sus planes de entrega.

La incertidumbre puede ser especialmente difícil para las empresas con proveedores y clientes en varios países, porque un cambio de política en un mercado puede afectar a varias etapas de la cadena de suministro.

Datos sobre la evolución de la política comercial

En julio de 2026, la OMC informó de que su Índice de Actividad de Política Comercial, elaborado junto con el Fondo Monetario Internacional, había alcanzado un nuevo máximo de la serie a principios de 2026.

La OMC señaló que la actividad media de política comercial mundial entre enero y mayo de 2026 fue casi el doble que en 2024 y alrededor de un 25 % superior a la media de 2025. El análisis describía un aumento de la actividad y las tensiones en política comercial, incluidas medidas restrictivas.

El índice mide la actividad de política comercial; no debe interpretarse como una medida directa de los retrasos en los envíos, de los aranceles pagados ni del porcentaje de empresas con dificultades.

Aun así, los resultados muestran por qué las empresas no deberían dar por hecho que las condiciones del comercio internacional se mantendrán sin cambios durante todo un periodo de planificación.

Cómo pueden prepararse las empresas

Las empresas que participan en el comercio internacional pueden reforzar su planificación así:

  • Siguiendo los anuncios oficiales de comercio y aduanas relevantes para sus mercados.

  • Revisando la clasificación arancelaria de sus productos.

  • Manteniendo facturas comerciales y documentación de envío exactas.

  • Evaluando si los cambios afectan a su forma de aprovisionarse.

  • Identificando proveedores alternativos cuando sea conveniente.

  • Guardando registro de los supuestos usados en las previsiones de costes y entregas.

Conviene pedir asesoramiento cualificado en aduanas o comercio cuando los requisitos sean complejos o inciertos. Una clasificación de producto incorrecta o una declaración incompleta pueden provocar gastos adicionales, inspecciones y retrasos.

Idea clave: seguir la evolución de la política comercial y mantener registros de envío exactos ayuda a las empresas a reaccionar mejor cuando cambian las condiciones del comercio internacional.

4. La poca visibilidad de la cadena de suministro ralentiza las decisiones

Un envío puede pasar por varias organizaciones antes de llegar a su destino. Fabricantes, transitarios, agentes de aduanas, operadores de almacén y empresas de reparto de última milla pueden tener cada uno una parte distinta de la información.

Si estos registros son difíciles de consultar o no se actualizan de forma coherente, a las empresas les puede costar saber dónde está un envío, por qué se ha retrasado o cuándo es probable que llegue.

El resultado puede ser trabajo manual innecesario, decisiones más lentas y una comunicación incoherente con los clientes.

Qué implica la visibilidad de la cadena de suministro

La visibilidad de la cadena de suministro es la capacidad de obtener información relevante sobre la mercancía mientras recorre la cadena de suministro.

Según el negocio, la información útil puede incluir:

  • El estado del envío y los eventos de seguimiento registrados.

  • La disponibilidad de inventario y la reposición prevista.

  • Las horas de llegada estimadas.

  • El avance del despacho de aduanas.

  • Las incidencias de entrega.

  • La capacidad de transporte y el estado de las rutas.

La visibilidad no significa necesariamente conocer la ubicación exacta de cada artículo en todo momento. En la práctica, significa disponer de información fiable y a tiempo que sirva para tomar decisiones.

Por ejemplo, una tienda que espera una entrega de inventario importante puede usar la última información del envío para valorar si es probable que se quede sin un producto. Si el envío se retrasa, puede ajustar sus planes de reposición o comunicar nuevos plazos.

Cómo pueden las empresas mejorar la visibilidad

El primer paso es identificar dónde se guarda la información importante y quién necesita acceder a ella.

Después, las empresas pueden evaluar si sus sistemas actuales intercambian bien la información, si los eventos de envío se registran de forma coherente y si el personal puede detectar las incidencias sin tener que consultar a mano varias fuentes.

Algunas mejoras útiles son:

Conecta los sistemas relevantes. Integrar la información de transporte, inventario, almacén y pedidos reduce la fragmentación.

Estandariza la información de los envíos. Unas definiciones de estado coherentes facilitan interpretar los eventos de distintos socios.

Establece procedimientos para las incidencias. El personal debe saber cuándo investigar un retraso, quién es el responsable y cómo comunicar el resultado.

Mejora la calidad de los datos. Las direcciones inexactas, los registros incompletos y las referencias de envío incoherentes pueden perjudicar a sistemas que, por lo demás, funcionan bien.

Fija expectativas realistas. Hay que distinguir entre los eventos confirmados y las horas de llegada estimadas.

La tecnología puede ayudar, pero la visibilidad también depende de la calidad de la información que aportan los transportistas y otros socios.

Idea clave: mejorar la visibilidad no consiste simplemente en recopilar más datos, sino en hacer que la información fiable llegue a las personas que tienen que actuar con ella.

5. La resiliencia de la cadena de suministro exige más de una solución

Una cadena de suministro resiliente está mejor preparada para absorber las interrupciones, adaptarse a los cambios y volver a la actividad normal.

Resiliencia no significa eliminar todos los riesgos posibles, sino identificar los puntos débiles importantes y preparar respuestas prácticas antes de que se conviertan en problemas graves.

Por ejemplo, depender de un único proveedor puede simplificar las compras, pero deja a la empresa expuesta si ese proveedor sufre una interrupción de la producción. Del mismo modo, depender de una única ruta de transporte puede causar dificultades cuando un puerto o una ruta marítima deja de estar disponible.

Formas prácticas de ganar resiliencia

Identifica las dependencias críticas. Determina qué proveedores, rutas de transporte, instalaciones y materiales son esenciales para la actividad.

Evalúa proveedores alternativos. Plantéate si otros proveedores podrían suministrar los productos críticos si la fuente principal deja de estar disponible.

Revisa la política de inventario. Decide qué productos justifican tener más existencias según su importancia, el plazo de reposición, la variabilidad de la demanda y los costes de almacenaje.

Prepara planes ante interrupciones. Establece procedimientos para responder a retrasos en el transporte, interrupciones de proveedores y cambios en los requisitos aduaneros.

Mantén la comunicación con los socios. Compartir información con regularidad ayuda a detectar antes los posibles problemas y a coordinar las respuestas.

Pon a prueba los planes de contingencia. Un plan es más útil cuando el personal conoce sus responsabilidades y sabe aplicarlo durante una interrupción.

Las medidas de resiliencia implican compromisos. Tener más inventario aumenta los costes de almacenaje, y homologar nuevos proveedores exige tiempo y recursos. Por eso, conviene priorizar los riesgos con más probabilidades de afectar a la actividad y sus consecuencias.

Idea clave: una buena planificación de la resiliencia equilibra el coste de prepararse con las consecuencias operativas y económicas de las posibles interrupciones.

6. La digitalización puede mejorar la coordinación, pero la implantación es clave

Los sistemas digitales ayudan a las organizaciones a compartir información, automatizar tareas repetitivas y coordinar actividades en distintas partes de la cadena de suministro.

Sin embargo, comprar nueva tecnología no mejora automáticamente el rendimiento. Los sistemas tienen que resolver problemas operativos reales, intercambiar información de forma fiable y adaptarse a la forma de trabajar de la organización.

La digitalización también puede plantear retos relacionados con los costes de implantación, la formación del personal, la calidad de los datos, la compatibilidad de los sistemas y la seguridad de la información.

Dónde pueden ayudar las herramientas digitales

Según las necesidades de la organización, los sistemas digitales pueden servir para:

  • El seguimiento de envíos y la vigilancia de incidencias.

  • La planificación del inventario y la reposición.

  • La gestión de documentación electrónica.

  • La planificación y programación del transporte.

  • La comunicación entre socios logísticos.

  • El análisis del rendimiento de las entregas y de los retrasos recurrentes.

Las aplicaciones más útiles son las que ayudan al personal a tomar mejores decisiones o reducen el trabajo innecesario.

Por ejemplo, una alerta automática puede ayudar a un equipo logístico a detectar un envío que no ha cumplido un hito previsto. Pero la alerta solo es útil si los datos de base son exactos y alguien se encarga de investigar el problema.

Cómo abordar la transformación digital

Las empresas deberían empezar por identificar problemas operativos medibles, en lugar de elegir primero la tecnología.

Después pueden evaluar las posibles soluciones según su compatibilidad con los sistemas existentes, los requisitos de implantación, los costes continuos, la seguridad y la calidad de la información que generan.

La formación del personal es igual de importante. El equipo tiene que saber usar los nuevos sistemas, interpretar sus resultados y reconocer cuándo hay que verificar la información.

Idea clave: la transformación digital funciona mejor cuando la tecnología responde a objetivos operativos bien definidos y se apoya en datos fiables, procesos adecuados y formación del personal.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los mayores retos de la logística global?

Entre los principales retos están las interrupciones del transporte, la volatilidad de los fletes, los cambios en la política comercial, los requisitos aduaneros, la fragmentación de la información de envío y las vulnerabilidades de la cadena de suministro. Su importancia relativa depende del sector, las rutas, los productos y los mercados.

¿Por qué las interrupciones de las rutas marítimas encarecen la logística?

Los desvíos pueden aumentar las distancias, el consumo de combustible, el tiempo de operación y la capacidad de transporte necesaria. Estos cambios pueden afectar a los fletes y a los plazos de entrega, aunque el impacto varía según la ruta y el servicio.

¿Cómo afectan los cambios en la política comercial a los envíos internacionales?

Los cambios de política pueden afectar a los aranceles, a los productos admitidos, a la documentación aduanera, a las decisiones de aprovisionamiento y al coste total de importar mercancía. Las empresas pueden tener que revisar sus procedimientos y sus planes de envío cuando entran en vigor nuevos requisitos.

¿Qué es la visibilidad de la cadena de suministro?

La visibilidad de la cadena de suministro es el acceso a información relevante sobre la mercancía mientras pasa por la producción, el almacenaje, el transporte y la entrega. Ayuda a las empresas a conocer el avance de los envíos, detectar incidencias y coordinar decisiones.

¿Cómo pueden las pequeñas empresas mejorar la resiliencia de su cadena de suministro?

Las pequeñas empresas pueden empezar por identificar sus proveedores y rutas críticos, mantener registros de inventario exactos, prepararse para las interrupciones más habituales y mantener la comunicación con sus socios logísticos. Después pueden priorizar nuevos proveedores, existencias de seguridad o rutas alternativas según su presupuesto y su exposición al riesgo.

¿La digitalización elimina las interrupciones de la cadena de suministro?

No. Los sistemas digitales mejoran el intercambio de información y ayudan a reaccionar más rápido, pero no pueden eliminar los acontecimientos geopolíticos, los fenómenos meteorológicos extremos, los cierres de puertos ni todos los problemas de transporte. La tecnología es más eficaz cuando se combina con planes de contingencia prácticos.

¿Cómo pueden las empresas reducir los retrasos evitables en los envíos internacionales?

Las empresas pueden preparar una documentación aduanera exacta, comprobar los datos del envío, vigilar las incidencias de seguimiento, conocer los requisitos del país de destino y responder rápido a las solicitudes legítimas de información adicional. Algunos retrasos seguirán escapando al control del remitente.

Conclusión

La logística global depende de la capacidad de transporte, la política comercial, la tecnología y la fiabilidad de la información que se comparte a lo largo de las cadenas de suministro.

Los estudios de la UNCTAD muestran cómo las interrupciones de las rutas marítimas y la volatilidad del mercado de fletes pueden aumentar los costes y complicar la planificación del transporte. Los análisis de la OMC también ponen de relieve los cambios en el entorno de política comercial en el que operan las empresas internacionales. En conjunto, estos datos demuestran por qué las empresas deben prepararse para la incertidumbre en lugar de confiar solo en rutas estables, costes previsibles o normas que no cambian.

Las empresas pueden reforzar su actividad mejorando la visibilidad de los envíos, revisando los costes de transporte, siguiendo los cambios normativos relevantes y preparando alternativas para sus proveedores y rutas críticos.

Ninguna medida por sí sola puede evitar todas las interrupciones. Sin embargo, la combinación de información fiable, una planificación realista y procedimientos de respuesta bien definidos ayuda a las organizaciones a tomar mejores decisiones cuando cambian las condiciones.

El objetivo no es eliminar la incertidumbre del comercio mundial, sino construir cadenas de suministro capaces de adaptarse cuando esa incertidumbre afecta al movimiento de mercancías.